Alexandra Escobar logra medalla de plata en 59 kg, en Juegos Panamericanos Lima 2019.

La pesista tricolor Alexandra Escobar se adjudicó la medalla de plata, este domingo, en la categoría de 59 kg, en los Juegos Panamericanos Lima 2019.
Un total de 220 kg bastó para el logro de Escobar, que cumplió su promesa de alcanzar el podio en Perú.

“Tantos sacrificios que hice para estar aquí, para subir al podio y quedar entre las primeras… Gracias a Dios quedé segunda, que no está mal. A mi hijo (se lo dedica), que siempre me alienta; a mis ángeles en el cielo que me apoyan y cuidan día a día. Gracias a ellos. Gracias, país; gracias, hijo; gracias, familia”, dijo Escobar al equipo de prensa del Comité Olímpico Ecuatoriano (COE).

En el arranque, la ecuatoriana finalizó primera por peso corporal luego que igualara a 97 kilos –récord de arranque– con la colombiana María Camila Lobón, quien pesaba 0,5 kilos más que la halterista ecuatoriana (58,45/58,95).

Escobar intentó mejorar los 97 kilos que había registrado en su segunda salida del arranque y puso 99 kilos en la barra pero se blanqueó y dejó como mejor marca los 97 de su segunda salida.

Para la pesista esmeraldeña Alexandra Escobar (36 años) la vida ha tenido un giro dramático de 180 grados. Antes era habitual encontrarla en los gimnasios, donde entrenaba; o sometida a una rigurosa disciplina para mantener su estado físico o practicar con mayor peso para mejorar sus marcas. Pero ahora los días transcurren en la inactividad. Descansa en su domicilio del barrio San Martín de Porres mientras espera, dice, que ocurra “un milagro”.

Para la elegida mejor deportista ecuatoriana del 2016 por EL UNIVERSO, en menos de un mes todo cambió radicalmente. Perdió a su esposo, Darío Gracia Betancourt, quien falleció por un paro cardiaco el pasado 25 de febrero; además, recibió la noticia de que será mamá por segunda ocasión.

El dolor y los recuerdos conviven con la pesista que se quedó cerca del podio en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, donde tras una notable actuación fue cuarta. La preocupación y la tristeza están allí, como reconoce la halterista que se inició en el deporte a los 18 años. Pero hace esfuerzos más duros que todo el peso que ha levantado en su carrera para que nada salga a flote y no afectar el proceso de espera del nacimiento de su nuevo bebé, al que espera con mucha ilusión.

La tristeza de Escobar se mezcla con la incertidumbre de saber cómo se desarrollará su embarazo. Esperaba trillizos, pero el impacto por la muerte de su esposo causó que pierda a dos de los tres hijos. Queda uno con vida, pero hay riesgo de aborto y según los médicos en una semana se podrá determinar si el embarazo prosigue o no con normalidad.

Con cualquier desenlace la múltiple monarca nacional, Bolivariana, Sudamericana, tres veces campeona Panamericana y una Mundial, ya decidió su futuro porque si el embarazo avanza cree que será difícil mantenerse en la alta competencia, y sí ocurre lo contrario su proceso de entrenamientos y concentraciones ya no los podrá cumplir afuera de Esmeraldas porque su hijo, Dominic, de 10 años, la necesita.

“Tendría que hablar con el abogado (Luis) Zambrano (presidente de la Federación Ecuatoriana de Levantamiento de Pesas) para explicarle mi decisión; mi hijo me necesita. Ya no estará su padre, quien se quedaba a su cuidado cuando yo iba a competir”, indicó.

Escobar lamenta que atrás de ella no haya un relevo, otra pesista que la reemplace con posibilidades serias de brillar a nivel internacional. Explica que eso es lo que casi la obliga a seguir en la halterofilia como deportista de alto rendimiento, porque no desea dejar ese espacio para que otros países se apoderen de los puestos que por cuatro ciclos olímpicos les han pertenecido a Ecuador, especialmente a nivel continental. Cree que hoy los pesistas piensan más en el aspecto económico y no en lo deportivo, algo que le desagrada.

Mientras observa sonriente el trofeo que le entregó EL UNIVERSO, Escobar revela que pretende ser entrenadora de levantamiento de pesas. “No quiero vincularme con las selecciones, mi deseo es transmitir mis conocimientos a los más pequeños, o tener una escuela de formación y para eso debo prepararme”, detalla.
Escobar es una de las pocas deportistas ecuatorianas que han asistido a cuatro JJ.OO. de forma continua, desde Atenas 2004 hasta Río 2016. Siente que podría llegar a los del 2020, lo que sería un récord.

A los 18 años Escobar se hizo conocer como campeona en el Nacional de Pesas en Milagro, al romper tres marcas. Desde allí su carrera deportiva fue en ascenso hasta consagrarse internacionalmente. Hoy, ninguno de sus títulos tiene más valor que “el milagro” de que el embarazo siga con normalidad.

Campeona mundial en 2001
En Antalya, Turquía, la pesista Alexandra Escobar ganó medalla de oro en la modalidad envión, la categoría de menos de 55 kg. Con 115 kg la tricolor se impuso en dos intentos.

3 oros panamericanos
La pesista esmeraldeña fue tricampeona de levantamiento de pesas en Santo Domingo 2003 (con récord del torneo), Río de Janeiro 2007 y Guadalajara 2011.

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